jueves, 21 de enero de 2010

Viaje express a Madrid

La semana pasada tuve que volver a España porque mi visado de turista caducaba… Aunque sabía la fecha de vuelta desde que llegué a Japón, nunca pensé que estos 3 meses pudieran pasar tan rápido... cuando me quisé dar cuenta estaba montada en el avión dirección Madrid!! mientras, David se quedaba de "rodríguez" una semanita...

El vuelo se mi hizo eterno, pero en Madrid me esperaba una gran sorpresa. Mi familia, que otra cosa no pero el cachondeo les encanta, decidieron en Nochevieja que nos juntáramos el día que yo llegaba, la cosa fue degenerando, supongo que con unas copillas de por medio … y al final este fue el resultado!!

Fueron a buscarme al aeropuerto con pancartas incluidas!!ajjajaj La verdad es que me hizo mucha ilusión, mirad mi cara…

El resto de días ya sabéis corriendo de un lado para otro, intentando ver a todo el mundo, y se puede decir que más o menos lo conseguí!

Cuando me quise dar cuenta estaba de nuevo en el avión dirección Tokio…

Ya desde que decidimos venir a Tokio, sabíamos que lo de la prórroga en el visado no iba a ser muy fácil. Si entras en Japón como turista, la duración máxima que te permiten son 90 días. Sin embargo, dependiendo de los acuerdos entre países, puedes prorrogar durante otros 90 días o bien tienes que salir del país e intentar volver a entrar. Estuvimos preguntando en la embajada, en la oficina de inmigración y demás, pero no obtuvimos ninguna información o una regla clara que dijera si se permite o no estar dos períodos casi consecutivos de 90 días en Japón.

Al final, la información más interesante que sacamos fue de leer en foros y en blogs de gente que había estado en una situación similar... porque la información oficial en la página de la embajada española, es sencillamente inexistente... muy lamentable. La conclusión a la que llegamos fue básicamente que no debería haber problemas, pero que en última instancia dependía del día que tuviera el colega del control de pasaporte.

A pesar de ello, decidí no pensar en ello durante el viaje y tuve un vuelo relajado… al llegar a Tokio, enseñé los papeles en el control y el chico simplemente me preguntó que quién vivía en la dirección que había puesto… le dije que mi novio, y siguió haciendo cosas como si nada. Cuando ya pensaba que me iba a dar el visado y yo estaba con una sonrisa de oreja a oreja por lo fácil que había sido, me viene otro tipo y me dice que si le puedo a acompañar…

Me fui con él a una sala y empezó a hacerme preguntas, en plan, qué haces en Japón, por qué has venido de nuevo.. bla, bla… yo le conté mi vida en verso, y le enseñé el papeleo que habíamos preparado por lo que pudiera pasar... pero el tío que era bastante serio me dijo que eso no era excusa, que para estudiar japonés está el visado de estudiante, y que el visado de turista es para 90 días por lo que no se puede entrar al país cada vez que se quiera…

Sí, tengo que decir que pasé miedo!! Tanto bromear con que me iba a quedar como Tom Hanks en la peli de Terminal y al final iba a ser verdad!!

Menos mal que al final me dijo que esta vez me lo iba a dar pero que no volviera más!! Supongo que lo otro era sólo para acojonarme, porque paso exactamente lo que habíamos leído en algunos de los comentarios por internet...

Salí por el control tan contenta, y alucinando de nuevo con todos los símbolos que aún no llego a descifrar!!

(Leo)

martes, 19 de enero de 2010

Syabu Syabu & Sukiyaki

En estos meses estamos disfrutando como locos con la comida japonesa, así que vamos a tratar de contaros cuáles son los que más nos están gustando... que no solo de sushi viven los japoneses! :)

Si recordáis, en la entrada sobre nuestro día de Navidad os contamos que habíamos estado en un sitio de Syabu Syabu, y seguramente muchos de vosotros no tenéis mucha idea de lo que es... así que hemos elegido éste para inaugurar el tema comidas. Como hablar de comida no es muy sencillo, os dejo unas fotos y os voy comentando sobre ellas.

Como vais a ver, se necesita una mesa bastante grande para que entren todas las cosas que se necesitan para comer syabu syabu!

Lo principal es tener un fuego o una pequeña vitro en la mesa donde se coloca una olla dividida por la mitad con una salsa diferente en cada uno de los lados. Precisamente en esa salsa reside la diferencia entre lo que se llama:
- Sukiyaki: si lleva salsa de soja.
- Syabu syabu: normalmente sin ninguna salsa, solamente agua... pero puede que lleve leche de soja, salsa picante u otras variantes.

Izda. - Agua / Dcha. - Salsa de soja

Izda. - Salsa picante / Dcha. - Leche de soja

La olla se coloca en el fuego para que la salsa o el agua se vayan calentando, y se van introduciendo los diferentes vegetales (cebolla, zanahoria, col...), setas (unas pequeñas y alargadas son muy típicas por aquí), tofu... para que todo junto se vaya cocinando a su ritmo y vaya cogiendo sabor.

Además de lo anterior, el principal ingrediente es la carne, que puede ser de cerdo o de ternera, y que viene cortada en rodajas muy finas (como si fuera carpaccio) para que se cocine rápidamente al meterse en la olla. La forma original de comerla es tenerla sujeta con los palillos dentro de la olla e ir moviéndola hasta que este en su punto, otra opción es dejarla un rato dentro hasta que esté cocinada. Al parecer el nombre de syabu syabu viene de ese movimiento sobre el agua con la carne.

Ya hemos comentado las salsas en las que se cocina... sin embargo, seguramente lo mejor de esta comida son las salsas en las que se moja después de salir de la cazuela. Como veis en la foto de abajo, cada uno tiene que tener 3 ó 4 cuencos, cada uno de ellos con un salsa, de modo que los palillos van directos de la olla al cuenco con la salsa y del cuenco a la boca.

Las salsas principales son, de izquierda a derecha:
- Huevo crudo. Mi favorita!!! normalmente sólo para el syabu syabu cocinado sólo con agua.
- Salsa de soja con rábano. La favorita de Leo... a mí no me va mucho...
- Salsa de sésamo. Mucho más espesa pero buenísima, a la que se puede añadir un poco de sésamo machacado.

Todo lo anterior unido a una buena cerveza, es una de las cenas que de verdad merece la pena probar por estas tierras... para los más gorditos además, hay en bastantes sitios en los que ofrecen "all you can eat"... pero nuestra experiencia es que no es muy buena idea si no quieres salir rodando...

viernes, 15 de enero de 2010

Esquiando en Fujimi

Pensando que Leo se iba una semanita a España, llevaba bastante tiempo hablando con un colega alemán del trabajo, Timo, de irnos a esquiar un fin de semana. Aunque yo no lo sabía antes de venir por aquí, las pistas japonesas son famosas en el mundo entero, y muchos extranjeros, sobre todo australianos y americanos pero incluso europeos, vienen a Japón unos días específicamente a esquiar.

La primera idea era ir a la zona de Hokkaido, la más al norte del país, donde se encuentran las mejores estaciones. Sin embargo, mirando precios salía por una pasta porque hay que coger avión desde Tokio. Así que al final, por unas cosas y otras, nos plantamos en el fin de semana sin tener nada planeado... pero con la intención de ir al menos un día a una de las pistas que hay más cerca de Tokio, en la zona de Nagano (a unas 2 horas en Shinkansen).

Sin embargo, casi a última hora del viernes, Timo le comentó el plan a un japonés de su departamento, y dijo que se apuntaba, que íbamos en su coche, y que él se encargaba de mirar dónde íbamos y todo... vamos que en un segundo el "no plan" se convirtió en un plan cojonudo!

La peor parte es que teníamos 3 horitas en coche, y teníamos que coger primero 45 minutos de tren para llegar a casa del japonés, Sugata-san. Eso se tradujo en poner el despertador a las 4 de la mañana para coger el primer tren a las 4:40... ni sabía que había trenes tan pronto!

Yo no conocía a Sugata-san, pero resultó ser un tío super majo... hablaba inglés perfectamente, había estado trabajando en Alemania algo más de un año... así que fuimos de charla todo el viaje y no se hizo muy pesado. Era además la primera vez que iba por las carreteras japonesas, ya que hasta ahora sólo nos habíamos movido en tren. Las autopistas eran similares a las que tenemos en España, muy caras según nos comentó, y la velocidad máxima permitida es 100 km/h... mi sensación fue que en general respetaban el límite... cierto, que hay también bastantes radares al acecho. Lo mejor del viaje fue la estampa a medida que nos acercábamos a las montañas, con el Monte Fuji presidiendo... una maravilla!

Antes de llegar a la estación paramos a alquilar los esquíes y las botas... os podéis imaginar que yo aquí de ropa de esquiar no tengo nada, pero no sé cómo al final me apañé con cosas que fui pillando por casa (algunas de Leo) y aunque hizo un frío tremendo conseguí aguantar todo el día...

La estación a la que fuimos se llamaba Fujimi y está en la prefectura de Nagano. Compramos un ticket combinado por unos 40 euros que incluía en fortfait, la comida y algo para gastarte en la tienda. No estaban abiertas todas las pistas, pero lo bueno era que podías coger una telecabina que te subía directamente desde los pies hasta el punto más alto de la estación y podías bajar una pista entera 3 kilometros sin tener que andar cogiendo más remolques... estaba cojonuda! Era bastante ancha pero con unas palas pronunciadas... sin embargo, la nieve estaba muy bien, no había mucho hielo... y la vista era preciosa desde lo alto.

Resultó que el japonés era un crack, y el alemán más de lo mismo... pero bueno, la verdad que me sorprendí a mí mismo de poder medio seguir el ritmo.

Lo peor de las pistas japonesas, ya me lo habían avisado, es la cantidad de gente... y en nuestro caso, por suerte no tuvimos que esperar para pillar la cabina, sin embargo, en las pistas, había zonas por las que no había casi hueco para pasar entre tanta gente, y a medida que fue avanzando el día se formaron mogollón de bañeras... que hicieron que mi culo se deslizara por el suelo unas cuantas veces!

Las pistas cerraron a las 16:00, y Sugata-san nos comentó que los japoneses después de esquiar siempre se acercan a un Onsen. Pues eso hicimos, y acabamos en uno realmente local al que nos llevó el GPS. La verdad que la combinación es perfecta para acabar el día... con las piernas rotas de esquiar, los pies destrozados de las botas y un frío tremendo que hacía ya a esas horas, darnos un bañito a 40 y pico grados sentó de maravilla...

miércoles, 13 de enero de 2010

Hakone

Hakone es una de las visitas típicas para cualquiera que viene a pasar unos días a Japón y se queda en los alrededores de Tokio. Es un centro puramente turístico, cuyo atractivo fundamental es el paisaje que se puede contemplar: zona montañosa y muy verde, lagos, y lo más relevante, las vistas del Monte Fuji. Además en esta zona se encuentran numerosos onsen, y museos, siendo el principal uno al aire libre que alberga obras de Picasso y otros artistas de renombre.

Nuestro día comenzó muy temprano, en torno a las 5 de la mañana estábamos pillando el tren. Compramos un ticket combinado que se llama Hakone FreePass y que te cubre la ida y vuelta a Tokio y los diferentes transportes en la zona por unos 5000 yenes. Por supuesto, el tren no es de los rápidos, así que llegar allí se lleva más de tres horitas.

El día era muy frío, pero amaneció bastante claro, por lo que nos las prometíamos muy felices de poder ver perfectamente el Fuji. Sin embargo, aunque en ese momento no lo sabíamos, la mejor vista que pudimos disfrutar de él fue esa desde el tren de camino... a medida que fue pasando el día y nos fuimos aproximando, las nubes lo cubrieron y desapareció absolutamente... ésto suele pasar con el Monte Fuji... muy habitualmente se instala sobre él una maraña de nubes que lo tapan completamente...

Decidimos no ir al museo para intentar llegar cuanto antes al punto más alto antes de que las nubes fueran extendiéndose, por ello, nuestra primera parada fue directamente en Gora. Allí, hay un parque que, probablemente en otra estación del año hubiera merecido la pena, pero que siendo invierno, sin flores, ni hojas en los árboles, no nos dijo mucho. Desde ahí mismo, se coge el funicular, montaña arriba hasta llegar al valle Owakudani. Ésta es una zona volcánica, que está aún activa, por lo que se pueden ver nubes de humo, que a veces se confunden con las nubes, y que son provocadas por las aguas calientes y cargadas de azufre que emanan de las numerosas pozas en los alrededores.

Desde esta zona, si el día está claro, se puede ver el Monte Fuji con claridad, sin embargo, cuando nosotros llegamos el frío era brutal y la niebla cubría gran parte de la montaña.

Lo más típico en esta parada es comprar unos huevos cocidos, y la gracia está en que los cuecen en las pozas sulfúricas, lo que provoca una reacción en la cáscara del huevo que la tiñe de negro. La tradición dice además que comer este huevo hace vivir más años... os podéis imaginar el negocio que tienen allí montado!

Completamente congelados, nos dirigimos a coger el teleférico, que lleva hasta la zona de Togendai, donde comienza el lago Ashi. La vista era muy bonita con el contraste del azul del lago y el verde de los árboles, sin embargo nos seguía faltando el blanco de la corona del Fuji para que fuera perfecto. Al menos dentro de la cabina se estaba calentito!

Al bajarnos, cogimos un barco que hacía el trayecto por el lago, y que no pudimos disfrutar demasiado porque aunque la vista merecía la pena, cualquiera aguantaba en la parte descubierta con los -1º que estaban cayendo. Si veis en la foto a la derecha donde se ven más nubes, ahí detrás estaba el Fuji escondido... la verdad que la foto hubiera sido muy diferente!

Antes de que anocheciera cogimos un autobús hacia un Onsen, los típicos baños japoneses... era la primera vez que íbamos a uno y la verdad que fue una experiencia genial, de lo más curioso... y sentó de maravilla después de tanto frío como habíamos pasado... sin duda fue un buen final para un día que pudo haber sido perfecto si las nubes nos hubieran dado unos minutos de tregua... seguramente lo tendremos que intentar otra vez antes de marcharnos, a ver si hay más suerte...

lunes, 11 de enero de 2010

Nochevieja japonesa

Aunque el tiempo vuela y ya nos hemos comido más de diez días de 2010, nos quedaba por contar como nos fue en Nochevieja por tierras japonesas. Además, el Año Nuevo es, probablemente, la celebración más importante para los japoneses. Se anuncia colocando a partir del día 26 de Diciembre un adorno típico en la puerta de muchos lugares.

A diferencia de durante la Navidad, es festivo desde el día 30 de Diciembre hasta el día 4 de Enero, por lo que todo el mundo aprovecha para ir a sus lugares de origen a reunirse con sus familias y compartir estos días de un modo bastante tradicional. Además, es de gran importancia para los japoneses comenzar el año con la casa perfectamente limpia y con su lista de cuentas pendientes a cero, es decir, solucionar todos los asuntos que no han podido cerrar durante el año, pagar las deudas restantes, y digamos, entrar en el nuevo año con fuerzas renovadas y libres de obligaciones no satisfechas. Por este motivo es común que a fin de año el número de suicidios pueda incrementarse, porque la gente no ha podido limpiar las deudas acumuladas.

El acto más importante durante las celebraciones de Año Nuevo consiste en ir al templo durante los tres primeros días del nuevo año, a pedir buena fortuna para el año recién comenzado. Con el mismo propósito, comen diferentes dulces y comidas típicas durante estas fechas, cada una de las cuáles tiene un significado. Por ejemplo, comen judías negras para atraer fortuna y buenos resultados en el trabajo; castañas, para atraer el dinero y así otras muchas cosas para cubrir cada una de las suertes deseadas. Además los familiares entregan a los niños dinero en un sobre, como si fuera un "aguinaldo"...

Después de la "teoría" que en su mayoría viene de lo que me han contado que han hecho mis colegas de curro japoneses, os cuento como nos lo montamos nosotros, que no estuvo nada mal..

Esa semana no estábamos solos, Chofo y Olalla vinieron a pasarla con nosotros, y por suerte yo pude pillarla entera de vacaciones, por lo cual no paramos un minuto de recorrer Tokio y alrededores de arriba a abajo. Llegó el día 31 y la realidad es que no teníamos nada muy planeado... ni siquiera habíamos hecho la compra para la cena, ni sabíamos si íbamos a ir a una macro-fiesta o cómo nos lo íbamos a montar. Al final, decidimos dejar que la noche nos llevara un poco donde quisiera, empezando por ir a visitar un templo justo a las 24:00.

La cena tuvo un poco de todo, otra vez como en Navidad mezcla española-japonesa. Preparamos unos canapés de salmón, salchichón, choricito, queso y demás, algo de sushi y como plato estrella unos filetes de ternera de Kobe que todavía se me hace la boca agua... acompañado de su correspondiente vinito español... hay que agradecer el buen hacer del Chofito en la cocina!

Después de unos cuantos Kampai! se nos echaba el tiempo encima, así que cogimos una botella de sake, y otra de licor café recién llegado de tierras galegas, y salimos de casa rumbo al templo de Zojoji, uno de los principales en el centro de Tokio. Pillamos el tren, y la sensación era rara, quedaban 15 minutos para las 12 de la noche y podías ver gente por la calle como sin rumbo, e incluso comiendo en el McDonalds! Aproximándonos al templo, vimos que había muchísima gente, quedaban sólo diez minutos, pero no sabemos cómo pudimos encontrar un sitio bastante bueno desde el que se podía ver el templo, la multitud de gente, y de fondo la Tokio Tower... una pasada!

Mucha gente llevaba un globo en la mano, y justo cuando faltaban 10 segundos comenzó la cuenta atrás... en japonés claro! y cuando llegaron al 1, a las 12:00, soltaron todos los globos, cientos de ellos... espectacular la imagen! en ese momento abrieron las puertas del templo y los que estaba situados adelante, intentaron entrar en avalancha, parecido a cuando saltan la verja en El Rocío...

Poco a poco la gente se fue dispersando... alrededor del templo, había puesto de comida y tradiciones varias...por supuesto nosotros abrimos las botellas y Feliz 2010!

Mientras tanto, gente hacía cola para tocar una campana, sólo algunos elegidos, porque la tradición dice que ha de sonar 108 veces... se encienden hogueras cuyo humo dicen proporciona buena fortuna... se come soda como manda la tradición... se reza... y se compran sobres con papelitos para ver la suerte que tendrás ese año, a Chofo le salió buena fortuna y mi papelito decía excelente!!! la verdad que dio buen rollo!

Después de un buen rato merodeando y de conseguir entrar en el templo cuando la gente se fue moviendo... y con las botellas casi vacías.. decidimos movernos hacia otro templo, un bar o lo que pilláramos por el camino... a los diez minutos y sin darnos cuenta estábamos con un micrófono en la mano metidos en un karaoke... que puede haber más japonés! La verdad que fue una gran elección... cerveza va, cerveza viene lo dimos todo... vaya risas!

Bastante perjudicados, salimos del karaoke sobre las 5 de la mañana, y después de un rato merodeando pillamos el tren rumbo a casa. Después de tener una noche 100% japonesa, tocaba cumplir con la tradición española, es decir, comernos las uvas a las 12 hora española, 8 de la mañana en Japón...

Después de llamar a nuestras familias para desear Feliz Año y demás (os podéis imaginar nuestras conversaciones a esas horas) por fin llegaron las 8 y conectamos con la Puerta del Sol a través de internet... en nuestra vida nos había costado tanto comérnoslas... estábamos muertos, eran enormes, e internet se iba medio cortando... pero fue el broche a una Nochevieja que no se nos va a olvidar...


viernes, 8 de enero de 2010

Carteles curiosos (2)

Como vimos que os gustó la entrada de los carteles, aquí va la segunda entrega... la verdad que hay millones de ellos así que no es difícil ir recopilando...

Hay algunos que no tengo ninguna seguridad de qué quieren decir, así que lo dejo en manos de vuestra imaginación para que comentéis los que más os llamen la atención!

Si quieres sacar al perrito de paseo en el metro,
que vaya bien metido en su cesta

Apaga el móvil coño!!!

Si vas con maletas, no las tires rodando escaleras abajo en el metro
(hay que decir que las escaleras del metro suelen ser infinitas!)

Ojo con los charcos, que te la pegas!

No al botellón! (por lo menos de Sake)

En una máquina de bebida en la calle...
la verdad que tenían buenos precios!

Si hay nieve en el tejado, abre la boca a ver cuánto te entra!

También en el tren... ni idea de que le ha pasado al pobre hombre...
Alguna sugerencia?????????

lunes, 4 de enero de 2010

Navidad en Tokio

Desde luego estas han sido unas Navidades de lo más curiosas para nosotros. Ya van algunos años en los que tenemos la sensación de que se nos echan encima casi sin darnos cuenta, y de repente te plantas en finales de Diciembre, con el turrón y los regalos... pero ninguno tan de sopetón como este...

Pensábamos que al estar en un país que ni siquiera es de tradición cristiana, no se viviría de ningún modo la Navidad, sin embargo, casi desde mediados de Noviembre hemos podido encontrar luces iluminando las calles, carteles en las tiendas, decoración y publicidad, e incluso algunos mercadillos... En realidad, para los japoneses es puramente una época para intercambiar regalos... al parecer, algunas multinacionales olieron el negocio hace ya algunos años, y como dicho sea de paso, no les hacen falta muchas excusas para comprar, pues pronto se ha ido instaurando la tradición de hacer regalos el día de Nochebuena. Sin embargo tiene un enfoque bastante distinto, porque lo habitual es que sea una especie de San Valentín, en el que las parejas salen a cenar juntas, se hacen regalos, compran bombones, todo bastante empalagoso :)

Otra gran diferencia ... me tocó currar tanto Nochebuena como Navidad.. aquí no es fiesta, así que a pringar!

Bueno, tenemos que decir que hemos estado muy bien acompañados! Sonia e Iván vinieron a pasar una semanita con nosotros cargados con guirnaldas, polvorones y demás productos "typical spanish" que ya íbamos echando de menos... nunca pensé que un queso y un salchichón iban a causarme tanta emoción! jajaja

Después de que pasaran un par de días en Kioto, que les encantó, nos tocaba hacer de anfitriones en Tokio por primera vez, sobre todo a Leo, porque yo tenía que seguir currando como un triste... era raro hacer de guía por una ciudad en la que hace un par de meses estábamos super perdidos! pero paseo tras paseo ya nos movemos como pez en el agua jejeje
A pesar de las palizas y los madrugones que se han pegado, estaban los dos alucinando con todo y se han ido flipando!

El día de Nochebuena empezó bien tempranito... a las 5:00 de la mañana estábamos pillando un taxi para ir a Tsukiji, el mercado de pescado de Tokio, una manera muy curiosa de empezar el día... ya os contaremos en detalle sobre el mercado en otra entrada. Después yo me fui al curro y los turistas a patear... nos juntamos para una vueltecita por Shinjuku, y por la noche cenita en casa...

No teníamos el típico cochinillo o los millones de canapés, pero salió un menú de lo más apañado! y bien variado! chorizo, queso, salchichón, ensaladita de piña, salmón al horno y hasta carne de ballena! Por supuesto bien acompañado de polvorones, vino y sake... que para algo estamos en Japón! Después de la cena, Papá Noel se acordó de que estábamos en Japón y nos trajo alguno regalos chulos, y otros de coña de una tienda de 100 yenes claro... había que darle un toque friki! jajaja

En Navidad, con el cuerpo un poco para allá después de tanto sake, y de aguantar el tipo en el trabajo... nos lo tomamos con un poco más de calma... quedamos con Mie y nos fuimos a la zona de Odaiba, la bahía de Tokio... aún no lo conocíamos y es muy chulo... de ahí marchamos los 5 a cenar syabu, syabu.. una de las comidas japonesas que más nos gustan... el error fue pasarnos de gordos y pedir un "all you can eat"... al principio a tope, pero luego no había quien se comiera todo lo que nos habían traído... y si has pedido más de lo que te comes, te toca pagar extra.. así que no quedó más remedio que dejar los platos vacíos!

Desde luego echamos de menos a la familia en estos días, pero ha sido una experiencia diferente pasar estos días fuera de casa... por último esta foto del día 25 a las 12 de la noche... los japoneses como locos quitando toda la decoración navideña porque había que cambiarla por la de Año Nuevo, que es lo que ellos realmente celebran... esto para el próximo capítulo.