lunes, 15 de febrero de 2010

Isla de Miyajima

Es sin duda el lugar más impresionante que hemos visto por ahora en Japón. Al poco de poner un pie allí se entiende el por qué de que sea considerado uno de los tres mejores paisajes de Japón.

Esta pequeña isla sagrada se encuentra a 40 minutos de Hiroshima, primero unos 25 minutos de tren, y luego un ferry, desde el cuál se puede observar el que es el gran símbolo de Miyajima y uno de los lugares que se encuentran en todos los folletos turísticos de Japón, la gran torii sobre el agua del santuario de Itsukushima.


Llegamos a la isla sobre las 16:00 con la intención de ver la puesta de sol, aunque el día estaba lluvioso y no acompañaba. Tras recoger en la oficina de turismo un mapa en castellano, cosa poco habitual por estos mundos, nos dirigimos hacia la zona del mar, con la gran suerte de que el cielo se despejó repentinamente y pudimos presenciar un precioso atardecer sobre el mar.



Las calles con aroma tradicional, el mar, los faroles rodeando la costa, los templos, los árboles y los ciervos merodeando por los alrededores, constituyen un paisaje bucólico.




Al caer la noche, la isla se queda prácticamente vacía, cierra todo, y solo si duermes en alguno de los escasos hoteles que existen, puedes disfrutar del encanto de las calles desiertas. Sin duda fue un gran acierto quedarnos allí a dormir… ese paseo a la luz de los faroles fue todo una experiencia… y un privilegio poder contemplar uno de los lugares más fotografiados de Japón como si estuviera ahí sólo para nosotros.




A las 11 de la noche parecían las 3 de la mañana, y ya estábamos en la cama. Eso sí, después de tomarnos unas latas de cerveza rodeados de ciervos, y disfrutando de unas vistas espectaculares.


Al día siguiente amaneció lloviendo… Nos acercamos temprano a ver el santuario de Itsukushima, ya que a esa hora, con pleamar, el agua llegaba hasta el templo. La característica más peculiar de este templo, es que se construyó a modo de embarcadero, ya que debido al carácter sagrado de la isla, los fieles no podían pisarla, y únicamente podían acceder en barco, atravesando la torii.




Desde ahí nos dirigimos al templo de Daisho-in, enclavado junto a una cascada en el bosque, y con un conjunto impresionante de todo tipo de elementos religiosos… los que mas nos gustaron, todas estas pequeñas esculturas de buditas… geniales!




La siguiente parada era subir a lo alto del Misen-san, a 535m. Hay un teleférico que te lleva hasta lo alto… sin embargo nosotros decidimos subir andando… qué error! después de subir 2,5km y no se cuántos millones de escalones decidimos volvernos porque la vista estaba cubierta por la niebla y se nos hacían las mil para llegar a Hiroshima… pero nos llevamos el recuerdo de las escaleras en las piernas durante el resto de la semana!


Antes de marcharnos, pudimos ver como la marea iba bajando y la arena casi llegaba a la torii. Fue la última imagen de un lugar para recordar!


domingo, 14 de febrero de 2010

Hiroshima

Aprovechando la visita de Nacho, Chapi y Goya, me he cogido unos días de vacaciones para irnos de ruta... lástima que yo no me pueda sacar el Railpass y tenga que ir pagando a precio de oro cada tren que cogemos!

Como punto de partida pusimos rumbo a la otra punta de la isla, a Hiroshima, a 900km desde Tokio, pero que gracias al Shinkansen se hacen cómodamente en algo menos de 5 horas.

En el momento en que pones un pie en esta ciudad no puedes evitar que te venga a la cabeza la bomba atómica por la que trágicamente se hizo famosa, sin embargo, la primera impresión no es muy diferente a la de otras ciudades japonesas.

El primer lugar que visitamos fue el castillo de Hiroshima, por supuesto reconstruido. El edificio es bastante bonito por fuera, sin embargo el museo que alberga, ni las vistas desde lo alto nos merecieron la pena.

En los alrededores del castillo, la ciudad es bastante fea, con edificios que no guardan relación entre sí, posiblemente debido a la reconstrucción masiva que tuvo lugar tras el ataque nuclear.

Es llamativo el tranvía que recorre la ciudad, algunos de cuyos trenes parecen muy antiguos, probablemente con la intención de mantener en la memoria algo de lo que era Hiroshima antes del bombardeo.

La zona más céntrica, se asemeja al modelo de grandes ciudades japonesas con centros comerciales y calles llenas de bares y restaurantes entre cableado eléctrico y neones.

Como nos alojamos en Miyajima no lo vimos de noche pero tenia pinta de bastante animado...

Al día siguiente fuimos exclusivamente a la zona donde se encuentra el Parque de la Paz, que alberga el Museo Memorial de la Paz de Hiroshima y los símbolos conmemorativos del ataque nuclear que tuvo lugar el 6 agosto 1945.

El principal son los restos de la cúpula Genbaku, que fue el edificio más cercano (150 metros del epicentro) que no quedó arrasado por completo, y que se conserva tal como quedó.

Además, reúne otros monumentos de homenaje, entre los que destaca la llama de la paz, cuyo fuego apagará únicamente en el momento en que ningún país posea armas nucleares.

Este es también el espíritu del Museo. No sólo recordar lo sucedido, sino concienciar para que no vuelva a ocurrir nunca más un ataque similar.

El museo es realmente interesante y sobrecogedor. En él, se cuenta en detalle el porqué se eligió a Japón como objetivo, y la cómo se preparó su ejecución. Sin duda, son las fotos y testimonios, las que hacen que se te encoja el corazón pensando en lo ocurrido hace no tanto tiempo, y como en un segundo se llevó por delante una ciudad y la vida de 140.000 personas.

Estas son las maquetas del antes y después de la ciudad en torno al lugar donde cayó la bomba:

De las muchas cosas impactantes que leímos en el Museo, hay tres cosas, que se me quedaron grabadas profundamente:
- las imágenes de los relojes parados con las 08:15, hora en que tuvo lugar el ataque;
- el hecho de que desde un año antes se tuviera tomada la decisión por parte de EEUU de ejecutar dicho ataque en Hiroshima y que respondiera a la necesidad de justificar el gasto invertido en la investigación nuclear;
- y como la gente escribía sobre las tejas de sus casas aniquiladas el nombre de los miembros de su familia y si estaban vivos o muertos, para que los familiares que no estuvieran en la ciudad durante el ataque, pudieran saber cómo se encontraban.

Por suerte, 65 años después, se puede ver una ciudad resurgida de las cenizas, nunca mejor dicho.

lunes, 8 de febrero de 2010

Yen

Aquí os dejo unas fotos para que veáis como son los billetes y las monedas japonesas.


En cuanto al valor de los yenes, hasta hace unas semanas el tipo de cambio con el euro había sido muy estable, unos 131 yenes por cada euro, lo que para hacerte las cuentas rápido contábamos unos 7,5 euros por cada 1000 yenes.

Sin embargo, en poco tiempo el euro se ha devaluado muchísimo de golpe, y esta semana lo tenemos a 121 yenes por euro, o sea que por 1000 yenes ahora son 8,25 euros... vamos que sin darnos cuenta los precios a los que estábamos acostumbrados nos han pegado una subida tremenda en una semana!! Esperemos que vuelva a recuperar y no baje más... si no vamos a empezar a notarlo mucho mucho!

sábado, 6 de febrero de 2010

Máquinas de bebida

A simple vista puede parecer una entrada un poco absurda, sin embargo, las máquinas expendedoras de bebida están más presentes en la vida de los japoneses de lo que nos podemos imaginar.

Hay muchas, muchas muchísimas... millones... se pueden encontrar por todos los lados, y en la mayoría de los casos no una sola máquina, sino 3 ó 4 juntas. En cualquier sitio que imagines, por perdido que esté puedes encontrar una...

Lo mejor es que cuando pensamos en máquinas de bebida, pensamos siempre en bebidas fría, sin embargo, aquí, en la misma máquina también tienen una buena variedad de bebidas calientes.

Son lo mejor, cuando estás esperando al tren helado de frío o turisteando por ahí y hace rasca, te pillas un "calentito" que te calienta las manos y te templa el cuerpo! En la máquina, se reconocen porque están marcados con color rojo (el azul es para las frías).

Los precios como veis son bastante baratos, oscilan entre los 100 y los 140 yenes normalmente, entre 0,75 y 1 euro, y lo bueno es que se mantienen bastante esté donde esté la máquina... hemos llegado a ver en algunas por 75 yenes!


En cuanto a los productos, son bastante similares en todas ellas, principalmente tés (verde, marrón...), cafés de muchos tipos, generalmente sin término medio o dulzones o muy fuertes, agua, y refrescos, los típicos y algunos otros bastante raros, como Fanta de uva, soda, o algunos otros que saben a jarabe... Eso sí, nunca bebidas alcohólicas, ni siquiera cerveza.

Os dejo algunos ejemplos para que veáis que algunas son un poco sospechosas... y por supuesto, en la mayoría de los casos no sabes bien que estás pillando!

Los envases son curiosos, normalmente latas o botellitas, pero también estos híbridos lata-botella son bastante comunes...

Por último aquí os dejamos una muy curiosa que nos encontramos en Enoshima... que no sabes que te apetece... la máquina ya decide por ti!

viernes, 5 de febrero de 2010

Nikko

Se nos había quedado en el tintero contaros nuestra visita a Nikko. En realidad fue el año pasado, a finales de Diciembre, acompañados de Chofo y Olalla, así que no lo tenemos muy fresco en la memoria.

Dicen que si no tienes tiempo de ir a Kioto y quieres empaparte de la cultura de los templos, la mejor opción es acercarte a Nikko, uno de los imprescindibles de cualquier ruta en Japón, se puede decir que en los alrededores de Tokio, unque en el tren de pobres nos llevo unas dos horas y media.

Andando en dirección a los templos desde la estación, la primera parada obligatoria es el "Shinkyo" o puente sagrado, las vistas al fondo son una maravilla...

A pocos metros, se comienza a subir hacia la zona de templos. Por 1300 yenes (unos 10 euros) compramos un ticket combinado que te permite acceder a algunos jardines y a todos los templos.

Hay muchísimos por todos los lados, y en algunos de ellos se podían ver monjes celebrando ceremonias o haciendo de guías en el interior a los grupos de visitantes...

Desde esta "torii" se accede a Toshogu, el santuario principal, que es en realidad un complejo de con multitud de templos, todos ellos muy recargados y dominados por los tonos dorados.

Es muy curiosa la decoración en uno de ellos, con un relieve en madera de tres monos que representa tres principios budistas. Los japoneses hacían cola para sacarle una foto!

A parte de el número de templos, lo que lo hace realmente bonito es el entorno... en la montaña, rodeado de árboles por todos los lados...

...eso sí, tanto bosque y tanta montaña hace que haga un frío del carajo, de hecho suele estar nevado en invierno... y lo mejor es que para entrar en cada templo te tienes que quitar los zapatos e ir andando descalzo... a poco se nos caen los pies!

Después de patearnos hasta el último templo, y principalmente por el frío que hacía decidimos marcharnos de vuelta a Tokio, aunque aún tuvimos tiempo de comernos el peor ramen que he probado desde que estamos en Japón... pero bueno, al menos calentó el cuerpo...

miércoles, 3 de febrero de 2010

Cosas curiosas (2)

Hace tiempo que no subimos una entrada con cosas curiosas, así que ahí van...
Sobre todo no os perdáis el vídeo al final que no tiene desperdicio!

Sí, sí.. es lo que parece... un churro!
Y no es en Sol, sino en Harajuku, en el más puro Tokio.


A que se os ocurren mil posturas más cómodas! Ellos a menudo
se ponen de cuclillas para comer o hablar por el móvil!


Ahí lo tenéis, con un secador preparando una chasquita para cocinar!


En muchos sitios te encuentras este tipo de siluetas, las hay de todo,
en principio para los niños, pero también valen para hacer el subnormal!


El jamón es chocante, pero lo hemos visto algunas otras veces...
...pero qué me decís de la Estrella Galicia!
(Goya, Olalla, éste va con dedicatoria eh jajaja)



Sin comentarios! Buenísimooooooooo!!!